Seguridad de la cuenta y de tus datos

Nueve medidas que protegen tu acceso a Kapitekte, qué hace cada una, cuáles dependen de ti y qué hacemos nosotros si algo sale mal.

Resumen en 9 puntosVigente desde 1 de octubre de 2026

Bóveda con escudo, candado y llave

1.Verificación en dos pasos (2FA / MFA)

La verificación en dos pasos agrega un código temporal a tu contraseña. Se genera con una aplicación autenticadora instalada en tu teléfono, de modo que alguien que consiga tu contraseña igualmente no pueda entrar sin tu dispositivo.

La activación es muy recomendada para todas las cuentas y es obligatoria antes del primer retiro de fondos. Al activarla se entregan códigos de respaldo de un solo uso: guárdalos fuera de tu teléfono, por ejemplo impresos, porque permiten recuperar el acceso si cambias o pierdes el dispositivo.

Los códigos por mensaje de texto no son el método principal, porque un número de teléfono puede ser clonado o redirigido. La aplicación autenticadora funciona sin señal y es mucho más difícil de interceptar, por eso es la que recomendamos y la que usamos como estándar.

2.Cifrado de la información

La comunicación entre tu navegador y la plataforma viaja cifrada mediante TLS, el mismo protocolo que protege la banca en línea. Los datos personales y las credenciales se almacenan cifrados y las contraseñas nunca se guardan en texto legible.

El acceso interno a esa información está limitado por rol: solo el personal que lo necesita para su trabajo puede ver datos de una cuenta, y esa consulta queda registrada. Los sistemas responsables son el servicio de autenticación, la base de datos de cuentas y el almacén de claves de API.

Las copias de seguridad también se guardan cifradas y se prueban cada cierto tiempo para confirmar que pueden restaurarse. Los registros técnicos del sistema nunca incluyen contraseñas ni claves de API en texto legible.

3.Protección frente al fraude y el phishing

Nuestro único dominio oficial es kapitekte.com. Antes de ingresar tu contraseña, revisa que la dirección esté escrita exactamente así, con el candado de conexión segura, y desconfía de enlaces recibidos por mensajes que te apuren a actuar.

Puedes definir un código de protección que aparecerá en los correos que te enviamos: si un correo que dice ser nuestro no lo incluye, no lo abras. Jamás te pediremos contraseña, códigos de verificación ni claves de API completas por teléfono, chat o correo. Más detalle en la advertencia de fraude.

Si te llama alguien que dice ser del equipo y te pide actuar con urgencia, corta y vuelve a llamar tú al número oficial que aparece en el sitio. La presión de tiempo es la señal más típica de una estafa, y ninguna gestión legítima te exige decidir en minutos.

4.Notificaciones de acceso

Cada vez que alguien inicia sesión desde un dispositivo o una ubicación que no habíamos visto, te llega un aviso por correo electrónico con la fecha, el lugar aproximado y el tipo de dispositivo.

Si no reconoces ese acceso, el mismo mensaje incluye un enlace para cerrar todas las sesiones y bloquear la cuenta mientras cambias tu contraseña. También avisamos por actividad sospechosa, como muchos intentos fallidos seguidos.

Puedes sumar avisos por notificación del navegador, pero te recomendamos mantener siempre activo el correo: es el canal que nos permite avisarte aunque no tengas la aplicación abierta. Cada alerta indica con claridad qué ocurrió, para que no tengas que adivinar.

5.Gestión de dispositivos y sesiones

En la sección de seguridad del panel ves la lista de sesiones activas, con el dispositivo, el navegador y el último momento de uso. Desde ahí puedes revocar cualquiera de ellas con un clic, o cerrar todas menos la actual.

Las sesiones se cierran solas tras un período de inactividad, y más rápido si operas desde un equipo que no reconocemos. Cuando cambias la contraseña, todas las sesiones anteriores quedan invalidadas.

Conviene revisar la lista de sesiones al menos una vez al mes y siempre después de usar la cuenta en un computador compartido o público. En esos equipos, cerrar la sesión de forma manual es la mejor práctica y evita que alguien retome el acceso por descuido.

6.Recuperación de la cuenta

Si olvidas la contraseña, la recuperas con un enlace enviado a tu correo registrado. Si además perdiste el acceso a tu autenticador y a los códigos de respaldo, hay que pasar por una verificación de identidad con el soporte.

En ese caso se compara tu documento y una prueba de vida con los datos de la cuenta, y mientras dura el proceso se restringen los retiros. Estas restricciones pueden demorar la recuperación y existen para evitar que otra persona se apodere de tu cuenta.

Las solicitudes de recuperación se confirman al correo y al teléfono registrados, y si necesitas cambiar el correo se pide una verificación adicional. Es un trámite más lento que restablecer una contraseña, pero es el que impide que un tercero cambie tus datos de contacto para quedarse con la cuenta.

7.Permisos de las claves de API

Para operar en un exchange, la plataforma usa una clave de API que tú generas en ese exchange. Esa clave tiene permisos que se activan por separado: lectura de saldos y órdenes, operación (comprar y vender) y retiro de fondos.

Nuestra recomendación firme es crear la clave solo con lectura y operación, y dejar el permiso de retiro desactivado. Así, aunque alguien accediera a la clave, no podría sacar fondos. Si tu exchange lo permite, limita además la clave a las direcciones IP que te indique tu gestor.

Trata cada clave como si fuera una contraseña: no la compartas por mensaje, no la guardes en documentos sin protección y revócala apenas dejes de usar la plataforma. Si sospechas que se filtró una, genera una nueva, actualízala en el panel y elimina la anterior desde tu exchange.

8.Historial de auditoría

La plataforma registra los inicios de sesión, las conexiones de exchanges, los cambios de estrategias y las modificaciones de configuración, con fecha, hora y dispositivo. Puedes consultar ese historial desde tu panel cuando quieras.

Si algo cambió sin que tú lo hicieras, ahí queda la evidencia para ubicar el origen. El soporte también la usa para ayudarte a entender qué ocurrió en un caso concreto.

Los registros se conservan por un período que cumple las exigencias regulatorias y sirven además para detectar patrones, como accesos repetidos desde distintos países en poco tiempo. Todo cambio relevante en la configuración queda con su autor y su hora.

9.Soporte ante incidentes de seguridad

Si sospechas que tu cuenta fue comprometida, escribe a [email protected] o pide a tu gestor un bloqueo inmediato. La cuenta se congela, se revocan sesiones y claves de API, y se abre un caso con prioridad.

Después de contener el problema, te explicamos qué pasó, qué pasos siguen y qué cambios conviene hacer. Si corresponde, se escala a las autoridades competentes y te informamos del curso del caso y los plazos esperables.

Cada incidente se atiende por orden de gravedad y queda documentado para mejorar los controles. Si el problema se originó en el exchange que usas, te ayudamos a presentar el caso a su soporte con la información correcta para que lo resuelvan más rápido.

Lo que depende de ti: cinco hábitos que suman

Las medidas de la plataforma funcionan mejor cuando se combinan con unas pocas costumbres sencillas.

Contraseña única

Larga, distinta de las demás y guardada en un gestor de contraseñas. Si se repite en otro sitio que sufre una filtración, tu cuenta queda expuesta.

Correo protegido

Tu correo es la llave de recuperación de todo. Actívale la verificación en dos pasos y revisa sus accesos de vez en cuando.

Teléfono al día

Mantén actualizado el sistema operativo y no instales aplicaciones de origen dudoso en el equipo donde está tu autenticador.

Enlaces con cuidado

Escribe la dirección o usa tus favoritos. Un enlace recibido por mensaje puede llevarte a una copia casi idéntica del sitio.

Avisar a tiempo

Ante cualquier duda, escribe a [email protected]. Es mejor una consulta de más que una cuenta comprometida.